Tostão
Tostão fue uno de los jugadores más completos de su generación, combinando inteligencia táctica, habilidad técnica y una visión de juego única para armar el ataque de la mayor selección brasileña de todos los tiempos en 1970. A pesar de su baja estatura, fue notable por su capacidad de moverse entre líneas, crear jugadas y finalizar con precisión, actuando muchas veces como un falso delantero centro moderno décadas antes de que el concepto surgiera. Sufrió una grave lesión en la retina durante su carrera que amenazó su participación en la Copa Mundial de 1970, pero se recuperó y fue pieza clave en el tricampeonato en México. Tras retirarse aún joven por recomendación médica, se convirtió en médico y en uno de los columnistas deportivos más respetados de Brasil.